Preguntas y respuestas
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Sí, ciertamente son muchos años de formación. En algunos casos pasamos quince años antes de hacer el compromiso definitivo, los últimos votos. Pero no son solamente años de estudio. Son años de profundizar en cualquier tipo de experiencia que nos permita entender mejor la gente y el mundo que Dios ama. Ya puedes imaginarte que para ir más allá del tópico, del blanco y del negro, hay que pararse con paciencia y separar aquello que sí es semilla de vida y aquello que no. Por esto, los estudiantes jesuitas dedican este tiempo a escuchar antes de hablar por cuenta propia, o mejor dicho, por cuenta de Dios.
2. ¿Los Ejercicios Espirituales siguen vigentes?
Pues ahora que lo dices, quizás sí que el nombre recuerda a algo que hicieron nuestros abuelos en no se qué casa retirada. Esto quiere decir que hace muchos años que se dan los Ejercicios Espirituales. ¡Casi quinientos años! Ya ves, más que pasados de moda, son históricos.
Pero, esto no significa que no sean actuales. Te lo podrían contar los universitarios que este pasado verano han hecho una semana de Ejercicios Espirituales en Manresa o Loyola. Y tanta gente...Quizás tú le llamarías “entrenar el espíritu y reconocer el deseo de Dios en nuestra vida”. Quizás así suena más actual. Se admiten sugerencias.
3. ¿Por qué no admitís mujeres en la Compañía de Jesús?
Dicho así, parece que tenemos una especial manía contra las mujeres. Si conocieras de cerca los lugares donde estamos en toda España verías que trabajamos codo con codo con muchas mujeres; y también hombres, claro. Aprendemos mucho de ellas y, como Compañía lo hemos reconocido públicamente, reivindicando la igualdad de géneros.
4. ¿Podría alguien ser jesuita y casarse? O, al revés, ¿estando casado ser jesuita?
Quizá hoy día es más difícil de entender que en otros tiempos. Pero, los jesuitas queremos vivir el amor a la manera concreta de Jesús de Nazaret, porqué así nos sentimos llamados. En especial intimidad con el Señor y en plena disponibilidad para ayudar a construir su Reino. Por esto optamos libremente por el celibato.
5. ¿Cómo vive la Compañía de Jesús hacer un voto de pobreza y a la vez tener grandes centros y recursos económicos?
En un principio no intentamos vivir en esto que dices “grandes centros”. Distinguimos entre los medios necesarios para ofrecer una buena formación en nuestros colegios y universidades y, por otra parte, el estilo de vida de nuestras comunidades. La experiencia nos dice que cuando estamos envueltos de comodidades nos hace menos disponibles y menos creativos a la hora de trabajar por el Reino de Dios. El mensaje evangélico de Jesús es claro y contundente: “Si quieres venir conmigo, déjalo todo y sígueme”.
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El voto de obediencia es el compromiso de escuchar a Dios que nos habla por medio de algunos compañeros. Ellos, escuchándote y conociendo aquello que conviene, te encargan una misión. Como puedes suponer, la confianza que Dios actúa en este proceso es muy importante.
Visto con ojos humanos, los extremos se tocan. Fíjate: la plenitud de la libertad se da cuando se llega al extremo del compromiso y la disponibilidad generosa. Me comprometo porque quiero. De esta manera, porque queremos, nos ponemos a disposición de la misión del Reino de Dios.
7. Por el voto de obediencia al Santo Padre, ¿le permite hacer de la Compañía de Jesús lo que quiera? ¿Qué sentido tiene hacer este cuarto voto?
Éste es un voto específico de los jesuitas. San Ignacio quiso explicitar con este compromiso que la Compañía se pone a disposición del Santo Padre para ir a cualquier rincón del mundo a llevar la Buena Noticia, un lugar fronterizo aunque sea complicado. La Compañía se ofrece al Santo Padre en quien vemos la mano de Dios para que disponga de nosotros.
8. La misión del jesuita, ¿le podría llevar a participar explícitamente en política?
Si participar en política quiere decir implicarse en la construcción de un mundo más justo tal y como Dios lo sueña. Ojalá estuviéramos tan implicados.
No obstante, si participar en política quiere decir militar en un partido o ejercer un cargo público, esto sólo se ha dado en situaciones muy excepcionales, pero no es propiamente nuestra tarea.
9. Exactamente, ¿a qué se dedica un jesuita?
Si navegas por esta página web te podrás hacer una idea. La verdad es que los lugares donde hemos estado a lo largo de los años y de la Historia han ido variando. Desde el principio, hemos querido estar allí donde se pueda hacer un gran servicio a la Iglesia y a nuestro mundo que Dios ama. En palabras del Evangelio, queremos actuar como la levadura a la masa, imperceptibles pero eficaces.
10. ¿Todos los jesuitas son sacerdotes?
No. Hay algunos que están en proceso de formación y de incorporación al cuerpo apostólico de la Compañía de Jesús. Otros, los hermanos jesuitas encuentran a Dios en todas las cosas viviendo la radicalidad de los votos religiosos. Finalmente, los sacerdotes jesuitas añaden al compromiso fiel de los votos el servicio de los sacramentos en la misión. Aunque y con todo cariño todos somos jesuitas desde que entramos en el Noviciado.
11. ¿Cuál es tu pregunta? Escríbenos a serjesuita@jesuitas.es





