22/07/2010 - Algo se mueve en nuestro interior
En nuestro corazón hay siempre algún movimiento profundo que es manifestación de la acción de Dios en lo más íntimo de cada uno. San Agustín acuñará la expresión de que Dios es “intimior intimo meo”, más íntimo que la misma intimidad propia. Los cristianos sabemos que nos habita el Espíritu: ha sido derramado en nuestros corazones (Rm 5,5; 8,9); clama en nuestro interior al Padre, “Abbá” (Rm 8,15; Ga 4,6); nos ayuda en nuestra oración orando con palabras inexpresables (Rm 8,26). En nuestro interior corren fuentes de agua viva, le dirá Jesús a la mujer de Samaria.
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SUMARIO
Josep Mª RAMBLA, S.J.: “Tenemos el Espíritu que viene de Dios” (1 Cor 2,12) ¿Quién comienza la aventura?
Toni CATALÁ, S.J.: Condiciones del encuentro con el Dios Fuente de la Vida
Cipriano DÍAZ MARCOS, S.J.: Encontrar a Dios en las pasividades humanas: ¿cómo vivirlas?
Jesús M. DÍAZ BAIZÁN, S.J.: Un corazón agradecido, condición para encontrar a Dios “en todo”
José Gª de CASTRO, S.J.: “Fundada principalmente para...” En torno al sacerdocio en la Compañía de Jesús